La Teja: Chepito y el Chancho

Imagen de caracter ilustrativo

El día 21 de agosto de 2017 en el periódico de circulación costarricense La Teja —versión impresa—, en la sección nacional, se encuentra una publicación titulada: “Chepito y el Chancho” producto de la noticia que fue difundida por ese mismo medio días atrás sobre el interés de gente que buscaba comprar un cerdo al que estaban rifando para que no fuera asesinado. La Teja en afán de llamar la atención de sus lectores decidió realizar una crítica sin fundamento hacia las personas veganas; debido a eso me comuniqué con el medio de comunicación para que me brindaran el derecho a la respuesta, pues considero el escritor de la columna “Chepito” engaña al lector sobre lo que es el veganismo, hacen mofa de los derechos animales, va en perjuicio de las personas no-humanas y de las personas integrantes de la comunidad vegana.

Solicité una nota aclaratoria por parte de Grupo Nación propietario de La Teja pero nunca obtuve una respuesta en los medios de contacto que tienen disponibles para este tipo de situaciones en el sitio web.

Las fotografías de la publicación “Chepito y el Chancho” no son de la mejor calidad —resolución fotográfica—, aun así las adjunto, quizá alguna persona lectora desea ver la publicación fuente.

Fotografía #1Fotografía #2

El correo electrónico junto con el archivo fueron enviados el día 24 de agosto de 2017, a las 23:32 en formato PDF y firmado (la única modificación con respecto al PDF que suministré a Grupo Nación como respuesta a la publicación es un hipervínculo).

Captura #1Captura #2 de los correos electrónicos enviados.

— Extracto del documento en PDF enviado a Grupo Nación —

Citaré cada uno de los párrafos del supuesto diálogo que se da entre los personajes ficticios en la entrada “Chepito y el Chancho” para una mejor comprensión del mensaje:

“—Diay, algo común en este país. Apareció una gente vegana, es decir, que no come carne, que dizque va a salvarlo. Quieren comprarlo para que no lo maten y se lo coman…”

Las personas veganas somos personas que seguimos la doctrina del veganismo, nuestra doctrina lleva un principio ético/moral intrínseco que nos conduce a rechazar toda forma de explotación hacia los demás animales. El cambio en nuestra alimentación es una consecuencia lógica de llevar a la práctica el veganismo —no se limita exclusivamente a la carne—, también rechazamos por consecuencia la vestimenta derivada de explotación animal, el entretenimiento con no-humanos y toda forma de opresión hacia estos seres. Decir que las personas veganas somos las que no comemos carne es un error y desinforma a la persona lectora, tampoco comen carne las personas que siguen la doctrina del vegetarianismo, o algunas personas pertenecientes a sectas religiosas, y eso no los convierte en personas veganas, ni en personas comprometidas con los Derechos Animales por el simple hecho de no comer carne. Una persona vegana es toda aquella que reconoce que los animales tienen dignidad, son nuestros iguales moralmente, y los respeta indiferente de la especie a la que pertenezcan; creando así un compromiso con la lucha por los Derechos Animales.

“—¿Ah? ¿Es en serio? ¿Y piensan hacer lo mismo con los miles de chancos que hay en los chiqueros y con los pollos de las granjas y las vacas de las fincas?”

Es importante saber de qué trata el veganismo para poder reconocer a las personas que dicen ser veganas de las que no lo son. Algunas en su desconocimiento podrían decir que son veganas sin realmente serlo, o simplemente confunden el veganismo con una alimentación basada en plantas. Las buenas intenciones de las personas involucradas en salvar al no-humano —cerdo en cuestión— no se cuestionan, es sin duda alguna un accionar loable; pero nuestro compromiso moral nos exige aclarar que las personas veganas no adquirimos animales para salvar vidas, lo único que lograríamos es que otras personas se incentiven vendiendo animales para que los “salven”, en otras palabras, se estaría perpetuando el problema de la trata de no-humanos que rechazamos, y la explotación propiamente. El cambio social entre humano y no-humano lo logramos mediante la difusión y educación vegana. Las personas veganas tampoco buscamos “un mejor trato para los animales en su explotación” —siendo esto bienestarismo—, sino que buscamos erradicar la esclavitud a la que estos son sometidos, eso solo lo lograremos liberándolos de su explotación —siguiendo el veganismo—, no menos.

“—Mi pregunta va por otro lado. ¿Estarán planeando hacer algo por las 217.623 personas sin trabajo que hay en Costa Rica o por las miles y miles de familias que apenas tienen con qué vivir?
—Ya vos sabés la respuesta, pero te voy a dar la mía: no, no piensan hacer nada porque eso implica mucho trabajo y dedicación. “Salvar” un chancho no les significa ningún esfuerzo. Es más que todo como una forma de llamar la atención.

Me encantaría ver a esos veganos ofreciéndose como voluntarios en los parques nacionales, limpiando senderos, recogiendo basuras de las playas o protegiéndolas cuando hay un desove de tortugas, por ejemplo. Pero sé que tampoco harán eso porque también exige sudarse la chaqueta y eso no es lo de ellos.”

El veganismo trata de las personas no-humanas y no de las humanas, igual como el feminismo trata de la mujer y no del hombre, y esto ser repite en muchos otros movimientos sociales. Intentar restar valor a nuestro movimiento por “no preocuparnos de las necesidades de los humanos” carece de sentido lógico y racional, resulta en varias falacias lógicas que detallamos a continuación:

  • Falacia del Nirvana o solución perfecta “si no podemos solucionar todos los problemas, no hagamos nada”: Los no-humanos no son menos importante moralmente que los humanos, considerar que el humano está por encima de todo es seguir hundido en el antropocentrismo y esto es moralmente incorrecto. Nuestra causa no nos exige ayudar a los humanos ni nos limita a ayudarlos, esto no convierte en inútil al veganismo, pues los humanos tienen una consideración moral distinta a los no-humanos. El veganismo no es una práctica mesiánica que venga a solucionar todos los problemas del mundo, sino que resuelve un problema: La explotación animal.
  • Falacia de generalización y afirmación gratuita: No existen pruebas que muestren que lo que dicen sea cierto, ni tan siquiera que corresponda a una supuesta mayoría de personas veganas, desconocen si las personas veganas también colaboran en otras causas sociales; se nota la mala intención en la redacción para desprestigiar el veganismo. No deberían afirmar algo sin saberlo, decir, “Pero sé que tampoco harán eso porque también exige sudarse la chaqueta y eso no es lo de ellos.” es un error, no nos conocen y no saben a qué se dedica cada una de las personas que integran la Comunidad Vegana en Costa Rica, ni en el mundo. Estar comprometidos con una causa como los Derechos Animales y el Veganismo no significa que no podamos participar de otras causas sociales.

Con sincero aprecio por la atención brindada, y para que en futuras publicaciones lo puedan tomar como referencia, me despido.